Hoy quiero hablarte de uno de los tratamientos faciales más efectivos para el cuidado de la piel en verano: la carboxiterapia no invasiva.

Se trata de un método seguro, no traumático y completamente indoloro para corregir diversos problemas estéticos de la piel.
La técnica se basa en la aplicación de dióxido de carbono (CO2) junto con un gel-fluido altamente hidratante, que estimulan los recursos naturales de la piel.

Antes del tratamiento, se realiza una limpieza profunda con gommage, exfoliante o un peeling suave.
A continuación, se aplica sobre la piel un gel-fluido hidratante de textura densa.
Después, se coloca una mascarilla especial de celulosa impregnada con un compuesto específico que, al reaccionar con el gel, genera activamente dióxido de carbono.

Como resultado, el CO2 liberado permite que el fluido hidratante penetre en profundidad. Se logra así una hidratación intensa sin agujas. El procedimiento es totalmente indoloro y muy agradable.

Tras la carboxiterapia, se obtienen los siguientes beneficios:

• Mejora de la textura de la piel
• Hidratación profunda
• Recuperación tras la exposición solar
• Calma de la piel sensible e irritada
• Reducción de la pigmentación y unificación del tono
• Disminución del exceso de sebo
• Poros más cerrados y textura más uniforme
• Estimulación del drenaje linfático y reducción de la hinchazón

✅ Puede realizarse como tratamiento único para lucir una piel radiante antes de un evento importante, ya que aporta un aspecto descansado y cuidado al instante.
Para un efecto más intenso, se recomienda un ciclo de 1-2 sesiones semanales, hasta un total de 10 sesiones.

Autora: Dra. Elena Aleksandrovna, directora médica de la clínica