Quiero hablarte sobre el cuidado facial en casa. Y vamos a empezar por la limpieza.
⠀¡Es uno de los pasos más importantes! Pero es fundamental limpiar la piel de la manera correcta.

El primer paso debe ser retirar el maquillaje de los ojos y de todo el rostro. Aquí, según tu tipo de piel, puedes usar leche limpiadora, agua micelar o un desmaquillante bifásico.

El segundo paso es el LAVADO OBLIGATORIO. Esto es necesario para eliminar los restos de maquillaje, el sebo y la suciedad. Todas las personas deben lavarse el rostro, sin importar su tipo de piel.

¡Y aquí es muy importante CÓMO y CON QUÉ te lavas la cara!

En la superficie de la piel existe una barrera hidrolipídica que la protege de la pérdida de humedad. Si te lavas incorrectamente o con el producto inadecuado, se daña esta barrera lipídica ➡️ la piel pierde hidratación ➡️ sequedad y tirantez ➡️ la piel intenta compensar produciendo más sebo ➡️ los poros se dilatan y se obstruyen ➡️ aparecen brotes, tono apagado y otros problemas.

Errores comunes:
✅ Limpiarse solo con agua micelar, sin enjuagarla
❌ El agua micelar está pensada para desmaquillar. Las micelas disuelven el maquillaje, pero lo esparcen por el rostro. Por eso, siempre debes enjuagarla usando un limpiador específico. El agua sola no limpia la piel adecuadamente.

✅ Limpiarse con tónico
❌ El tónico o loción se usa DESPUÉS de la limpieza para restaurar el pH y eliminar los restos de agua clorada y del limpiador. La tonificación es el paso final de la limpieza y prepara la piel para la crema. Si tu tónico hace espuma, ¡mejor deséchalo!

✅ Lavar la piel hasta que “chirríe”
❌ Si lavas tu piel de esta manera, dañas su barrera protectora. Al final, todo seguirá el ciclo de deterioro descrito antes. A muchos les gusta esa sensación, pero ¡no se debe hacer!

✅ Usar esponjas o discos limpiadores constantemente y varias veces al día
❌ En un ambiente húmedo, las esponjas acumulan microorganismos que, al reutilizarlas, se esparcen por el rostro y pueden provocar inflamaciones. Por eso, usa esponjas desechables o ¡ninguna!

¡Y cambia la toalla con frecuencia! Mejor aún, utiliza toallitas desechables.

En próximos posts hablaremos en detalle sobre los diferentes productos de limpieza según el tipo de piel.

Autora: Elena Aleksándrovna