¿Qué hacer si no te convence el resultado de un relleno facial con ácido hialurónico?
¿O si has cambiado de opinión y ahora prefieres tus labios naturales antes que los nuevos que te hizo el especialista?

¿Existe un antídoto para el ácido hialurónico?

❤️ ¡Sí, existe una solución!

Hay una enzima que descompone el ácido hialurónico: la hialuronidasa.

Una de las grandes ventajas de los rellenos de ácido hialurónico es que su efecto es completamente reversible. Hablamos precisamente de estos “antídotos”, siendo la hialuronidasa uno de ellos. Esta enzima disuelve el ácido hialurónico inyectado, sea cual sea su densidad o la zona tratada, y lo hace de forma visible y rápida.

Esto supone un gran avance en la cosmética médica, permitiendo trabajar con mayor seguridad.

Lo más interesante es que el efecto de la hialuronidasa también es reversible.
Con el tiempo, la concentración de la enzima en los tejidos disminuye, por lo que se pueden realizar nuevas sesiones de relleno con ácido hialurónico. Normalmente, se recomienda esperar unas dos semanas tras el tratamiento con hialuronidasa antes de volver a aplicar el relleno en la misma zona.

Así es el ciclo de procedimientos en la medicina estética, permitiendo a los médicos estéticos trabajar de manera más segura y a los pacientes estar más tranquilos respecto al resultado.

Por este motivo, los geles de silicona, que se utilizaban hace algunos años, están prohibidos. Son peligrosos porque solo pueden eliminarse mediante cirugía, ya que ningún enzima actúa sobre ellos.

Por cierto, Radiesse (relleno a base de hidroxiapatita cálcica) tampoco tiene antídoto.
La hialuronidasa no actúa sobre Radiesse. Por eso, este producto solo debe ser aplicado por médicos estéticos de la más alta categoría y con formación específica, preferiblemente varias formaciones de diferentes niveles.