Hoy quiero hablarte sobre el peeling de almendras, una opción de exfoliación que puedes, y de hecho deberías, realizar durante todo el año, ¡especialmente en primavera y verano! Sí, incluso en épocas de mucho sol seguimos haciendo peelings. ☀️

Es especialmente recomendable para quienes sufren de puntos negros e inflamaciones.

Durante los meses cálidos, las glándulas sebáceas trabajan con más intensidad, los poros se dilatan y se obstruyen con mayor facilidad.

Muchos cometen el error de realizar limpiezas faciales con demasiada frecuencia, lo que puede dañar la piel. Como respuesta, la piel produce aún más sebo, se ensucian los poros y aparecen nuevas inflamaciones.

Por eso, en lugar de limpiezas agresivas, podemos optar por una solución más inteligente: ¡el mágico peeling de almendras!
Este tratamiento ayuda a combatir todos estos problemas.
Es ideal para pieles normales, mixtas o grasas, con poros dilatados e inflamaciones.

El peeling de almendras elimina la hiperqueratosis, limpia los poros, suaviza la textura de la piel, regula la producción de sebo y reduce la inflamación. Para este tipo de piel, la combinación de peeling de almendras con salicílico es perfecta.

Además, el peeling de almendras tiene un suave efecto iluminador, tanto en el tono general de la piel como en manchas postinflamatorias o marcas de acné.

Lo mejor es que actúa de forma delicada, sin provocar descamación o, si la hay, es mínima y casi imperceptible. Así que no tendrás que interrumpir tu ritmo de vida.

El resultado más bonito se consigue al combinar el peeling de almendras con vitamina C: ¡una piel radiante y de aspecto porcelana!

Puedes realizar el peeling de forma puntual, como tratamiento intensivo entre limpiezas o incluso en lugar de ellas si tienes una piel sin acné.

Si buscas tratar la piel en profundidad y obtener resultados más duraderos, el peeling de almendras se recomienda en un curso de 5 a 10 sesiones, dependiendo del estado de tu piel, con una frecuencia de una vez cada 7-10 días.
La cantidad exacta de sesiones la determinaré en una consulta personalizada y durante el tratamiento de tu piel.

Autora: Elena Aleksándrovna