He decidido escribir sobre este tema porque muchos pacientes acuden con este problema.
Especialmente en verano, cuando la piel sufre la agresión del sol y el aire en interiores y coches se reseca por los sistemas de climatización.
Es importante destacar que tanto la piel seca como la grasa pueden estar deshidratadas. Incluso con exceso de sebo, es frecuente sentir tirantez y notar descamación.
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Los errores más comunes son intentar eliminar la grasa con productos astringentes: tónicos o lociones con alcohol, limpiadores agresivos y exfoliantes que dañan la piel y agravan la inflamación.
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O, por el contrario, intentar evitar la descamación usando cremas muy grasas, especialmente aceites, que obstruyen los poros y favorecen la aparición de brotes.
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✅ Lo mejor para este tipo de piel es optar por texturas ligeras y acuosas en cremas y sérums, incluso en las bases de maquillaje.
✅ Es recomendable recurrir a procedimientos que mejoren la circulación y la nutrición de la piel, además de aumentar la ingesta de agua pura.
✅ Un tratamiento excelente contra la deshidratación es un curso de mesoterapia con cócteles de ácido hialurónico, biorevitalización y plasma rico en plaquetas.
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✅ En el cuidado en casa, lávate el rostro dos veces al día con un limpiador suave adecuado a tu tipo de piel, siempre con pH ácido para mantener la barrera protectora. No olvides tonificar después de limpiar y antes de aplicar sérum o crema, usando tónicos especiales que eliminen los restos de limpiador y el cloro del agua, que reseca la piel.
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Es recomendable aplicar mascarillas hidratantes 1-2 veces por semana y usar sérums y cremas hidratantes a diario tras la limpieza y tonificación.
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Y, por supuesto, es fundamental beber 1,5-2 litros de agua sin gas al día, siempre que los riñones funcionen correctamente.
Autora: Directora médica de la clínica, Elena Aleksandrovna